¿Qué es el Flamenco?  Estilos  Festivales
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¿Dónde nació?  Discografía  Breve Currículum
¿Cómo ha evolucionado?  Videoteca  

 

¿QUÉ ES EL FLAMENCO?
El Flamenco es una de las Artes de origen popular más importantes y fascinantes que existen hoy en el mundo y es una de las aportaciones más significativas de la cultura española al arte universal. Es una música que nació de las clases populares más pobres y marginadas de Andalucía, que encontraron en ella el modo de expresar sus muchas penas y sus pocas alegrías, y por eso empezó cultivándose en las familias y en los barrios más desfavorecidos por la fortuna, se fue transmitiendo de modo oral en las fiestas y reuniones particulares hasta llegar a convertirse en una actividad profesional. El Arte Flamenco tiene tres modalidades o formas expresivas fundamentales que son el cante, el baile y la guitarra y que resultan inconfundibles para cualquier aficionado o espectador tanto por su compleja técnica como por su espontaneidad, su intensidad emocional o su libertad expresiva.
El nombre de este arte tan español y andaluz continúa siendo un misterio para los investigadores, pues son muy diversas las teorías que existen sobre el origen de la palabra "flamenco". Unos afirman que proviene del apelativo de flamencos que se adjudicaba en España a los gitanos por considerárseles de origen germano, otros la hacen derivar de la expresión árabe felag-mengu cuyo significado aproximado sería "campesino huido", que se aplicaba a los moriscos expulsados de España y que se quedaron mezclándose con el resto de la población, especialmente con los gitanos. Hay quien la atribuye a que se diera el nombre de flamencos a los cantos sinagogales de los judíos españoles que emigraron a los Países Bajos y también quien afirma que se trata de una expresión irónica usada con los gitanos, cuyos rasgos característicos son la tez oscura y el pelo negro, por contraste con los rasgos peculiares de los cantores flamencos, la tez sonrosada y el pelo rubio, traídos por Carlos V desde Flandes a España para su Capilla personal. Por último, el musicólogo Manuel García Matos cree que esta palabra proviene del argot del siglo XVIII con el significado de "arrogante"o "fanfarrón" y que se utilizaba para calificar sobre todo a los gitanos por su carácter fogoso y presuntuoso.
Como es fácil de apreciar, el desacuerdo entre estas teorías es total, pero en el conjunto de todas ellas encontramos ya algunos elementos que son propios del flamenco. Por ejemplo su condición mestiza, puesto que en su proceso de gestación influyeron las diversas gentes que habitaron en Andalucía, tales como moriscos, judíos, gitanos y las clases humildes del pueblo en general. Al mismo tiempo veremos que en los orígenes musicales del flamenco es apreciable la influencia de los cantos muezínicos árabes, los cantos sinagogales judíos, la tradición litúrgica cristiana, o la fuerte impronta expresiva de la etnia gitana. En definitiva, el flamenco es un arte de origen popular y marginal, tuvo su cuna en Andalucía y en las diversas gentes que la poblaron, contiene influencias musicales muy diversas que se manifiestan tanto en el cante, como en el baile y la guitarra, ha evolucionado desde su nacimiento como actividad no profesional en cuevas, cortijos, ventas y ventorrilllos, minas, tabernas, casas y barrios pobres, hasta convertirse en un arte profesional y universal que se encuentra en los mejores escenarios del mundo, que arrebata a los públicos más diversos y cuenta con una riqueza estilística y una capacidad de conmoción inigualables. Pero vayamos más despacio, adentrémonos en el mundo fascinante del flamenco conociendo paso a paso todas esas características, es decir, los testimonios escritos que poseemos sobre él, sus orígenes musicales, su geografía, su evolución, los diversos estilos, las figuras principales que lo han engrandecido y los acontecimientos flamencos más importantes que cualquiera desearía conocer y disfrutar.

 

 

¿CUÁL ES SU ORIGEN?
No poseemos, por desgracia, suficientes testimonios escritos sobre los momentos iniciales de nuestro arte, ya que, como hemos indicado, nació pobre y analfabeto alimentándose de la tradición oral y falto de la atención que merecía por parte de los escritores españoles, muchos de los cuales veían en él la manifestación más triste de una  España atrasada y de espaldas a Europa, que había perdido para siempre el tren del progreso y de la civilización. Sin embargo, podemos servirnos de algunos viajeros extranjeros que describieron las costumbres, el folclore, las gentes y las músicas que  encontraron en nuestro país y también de algunos escritores españoles que acertaron a  ver la riqueza y la grandeza que el Arte Flamenco atesoraba y dejaron testimonio de ello.
El mayor interés para informarnos sobre el origen del flamenco nos lo ofrecen los viajeros románticos. Con ellos el "viaje a España" se convierte en un género literario. Vienen atraídos por la aureola mágica de un país que representa para ellos lo esencial del  espíritu romántico: la aventura, la pasión, lo irracional. Su interés no es el de ser de un ambiente peculiar, sino el de sumergirse en un mundo diferente y misterioso, viviendo intensamente la experiencia de un pueblo que representa "lo otro" de la civilizada, culta y avanzada que conocen y de la que se distancian. Entre los testimonios  más valiosos de este período romántico están los del antiflamenco Teófilo Gautier (Viaje a España), Richard Ford, Próspero Merimée, autor de la célebre Carmen, y George Borrow autor de Los Zincalí (Los gitanos de España). Estos viajeros nos ofrecen un relato rico e  interesante de la España de la época (1800-1840), de su folclore, y manifiestan un gran interés por los ambientes populares y flamencos. Aparecen en sus escritos los ambientes gitanos y populares, retratos costumbristas de lugares como Granada, Cádiz, Sevilla o Triana. Además mencionan bailes y cantes preflamencos o flamencos tales zorongo, el ole, la cachucha, el vito, el jaleo, la rondeña y la caña. Y en el primer capítulo del libro de Borrow aparece por primera vez la palabra "flamenco" referida a un tipo humano y utilizada como sinónimo de germano.
Entre los testimonios de autores españoles tiene gran importancia la aporte escritor y folclorista vasco don Juan Antonio de Iza Zamácola y Ozerín (1756-1826) autor de la Colección de las mejores coplas de Seguidillas, Tiranas y Polos que compuesto para cantar a la guitarra, que firma su recopilación como Don Preciso. Podemos afirmar que esta es la primera colección de coplas propiamente fíame corresponden a las que se cantaban a finales del siglo XVIII y que coinciden con las que se cantaron más adelante como peteneras, soleares y carceleras. Pero por encima de escritores costumbristas románticos se sitúa Serafín Estébanez Calderón, "El Solitario (1799-1867). Este malagueño fue político, arabista, bibliófilo empedernido, recopilador de  romances y gran cervantista. En su obra Escenas andaluzas, (1847) nos dejó la primera y mejor reivindicación del flamenco y de sus ambientes populares. Esta obra está compuesta por 32 artículos costumbristas, de los cuales merecen especial mención para nuestro propósito los titulados "Un baile en Triana" y "Asamblea General de los Caballeros y  Damas de Triana y toma de hábito en la orden de cierta rubia bailaora". Allí aparecen ya los nombres legendarios de grandes cantaores de la época primitiva: El Fillo, El Planeta, La Perla y El Jerezano. Nos habla de estilos como la rondeña, las tonas, la petenera. Por todo ello merece ser recordado como el verdadero fundador de la literatura flamenca. Por último, es preciso hacer mención del fundador de los estudios sobre fíamenco Don  Antonio Machado y Alvarez, "Demófilo", (1846-1893) folclorista, e iniciador de los estudios folcloricos en españa, autor de la celebérrima " Colección de cantes flamencos"  primera gran recopilación de cantes y artistas flamencos de la que disponemos.

Como conclusiones generales de este recorrido por los testimonios de viajeros y escritores podemos extraer dos:


1º  El único género documentado que se interpretaba antes del último tercio del siglo XVIII es el romance.


2º  Sólo a partir de finales del siglo XVIII podemos hablar de la aparición de géneros flamencos, tanto en el baile como en el cante.


En cuanto a los orígenes musicales del flamenco, hay que buscarlos en la amplia y riquísima gama de influencias que configuraron el folclore andaluz, puesto que éste es la fuente de la que nacieron los diferentes estilos flamencos. A este respecto se han defendido todo tipo de teorías parciales que han pretendido darle un protagonismo casi exclusivo a alguna etnia o grupo concreto: los judíos, los árabes, los moriscos, los gitanos o payos andaluces. Tales disputas han estado en muchas ocasiones marcadas por un tono racista y partidista, queriendo convertir el flamenco en propiedad exclusiva de alguno de esos grupos. Sin embargo, en este tipo de polémicas suele estar demasiado presente la pasión y demasiado ausente el sentido común. Especialmente triste y obsesiva es la disputa entre gitanos y payos por hacerse con la paternidad del flamenco. En unas épocas (1920-1950) ha predominado el "andalucismo" o "payismo" hasta la saciedad y ha arrinconado en el olvido la grandeza del cante gitano y en otras (1950 hasta 1980) se ha dado una hegemonía del "gitanismo" cuyo resultado es, en muchas ocasiones, la utilización de argumentos pueriles, la invención de una historia exclusivamente gitana del flamenco y el menosprecio del cante no gitano.
Sin embargo, la grandeza del flamenco estriba precisamente, entre otros, en dos rasgos principales. Por una parte, se debe a su capacidad para acoger en su seno una riquísima gama de estados afectivos y emocionales, a su condición de música mestiza de origen popular, especie de crisol donde se han fundido multitud de experiencias vitales. Por eso sus coplas reflejan las preocupaciones esenciales de la vida humana y son todo un prodigio de sencillez, capacidad de síntesis y profundidad. Por otra parte, el flamenco ha superado cualquier localismo o particularismo y ha devenido una música universal, con capacidad para dirigirse a todos los hombres. Así pues, nada tan ridículo como querer recluir el espíritu inasible de esta música en un sólo lugar o en un reducido grupo de personas. Nada tan incorrecto como pretender que el flamenco pase por el registro de la propiedad y sea sólo payo o sólo gitano. El flamenco es la expresión musical y artística más genuina de la cultura andaluza, una cultura que es el resultado de la síntesis y la mezcla de muchas otras: la fenicia, la cartaginesa, la griega, la romana, la árabe, la judía, etc. Por ello, el flamenco es también un río que se nutre de múltiples afluentes, una síntesis de muy variadas aportaciones, entre las cuales debemos mencionar como principales las siguientes:
 

1° La influencia oriental, que tiene formas muy diversas de origen griego-bizantino, árabe, judío, hindú o persa: liturgias griega y visigótica, cantos sinagogales, invocaciones muezínicas, tradición aportada por el músico persa Ziryab, melodías hindúes, melopeas bereberes y jarchas mozárabes.

2° Los romances populares andaluces, de los cuales nacen las formas más primitivas de cantes sin guitarra, y los fandangos del folclore andaluz.

3° La aportación del pueblo gitano, con sus peculiares dotes para la expresividad musical.

 

¿DONDE NACIÓ?
Andalucía es la casa natal del flamenco, el lugar donde se produjo la fusión entre las diversas tradiciones culturales y musicales que dieron lugar al nacimiento del Arte Flamenco. El primer cantaor del que tenemos noticias es Tío Luis el de la Juliana, de quien se dice que era gitano natural de Jerez de la Frontera, de oficio aguador e intérprete, de tonas. Los datos que poseemos de esta época nos permiten situar el nacimiento del flamenco en la zona geográfica comprendida entre Cádiz, Jerez -de la Frontera y Sevilla (el barrio de Triana). Una de las pocas cosas que parecen estar rotundamente claras entre los estudiosos del flamenco es que éste nació en la baja Andalucía, dentro de una zona definida por tres puntos principales: Cádiz, Jerez y Triana. Estos tres lugares o cunas del flamenco hay que entenderlos como focos de irradiación del mismo, pues su influencia se extendió a otras localidades cercanas: Alcalá de Guadaíra, Mairena del Alcor, Marchena, Morón de la Frontera, Utrera, Lebrija, los Puertos (Puerto Real, San Fernando, Santa María), Chiclana, Sanlúcar de Barrameda, etc.
Creemos que no es posible identificar el nacimiento del flamenco en un lugar concreto, sino en el área geográfica que hemos delimitado, en la cual hay un continuo trasvase de cantes y cantaores. El Planeta y El Filio son de la provincia de Cádiz y desarrollan su labor artística en Triana. Manuel Torre es de Jerez y hace la mili en Cádiz, La Serneta se forma en Triana y después se traslada a Utrera, etc. Lo que está claro es que el 80 % de los cantaores y de los cantes más antiguos y fundamentales (tonas, romances, seguiriyas", saetas, soleares, tangos, cantiñas, etc.) nacen y se desarrollan en Cádiz, Jerez o Triana.
A partir de este núcleo fundacional, el flamenco se extendió por el resto de la geografía andaluza, siendo dignos de señalar como lugares que desarrollaron estilos propios las provincias de Huelva (Encinasola, Santa Bárbara, Almonaster, Paymogo, Andévalo, Cabezas Rubias, El Alosno, Calañas y Valverde del Camino), Málaga (Ronda, Alora y Velez-Málaga), Córdoba (Puente Genil, Cabra y Lucena), Granada (La Peza y Güéjar-Sierra), Jaén (La Carolina, Linares y Andújar) y Almería. Fuera de Andalucía, pero con indudables influencias andaluzas, hay que reseñar a la provincia de Murcia (La Unión y Cartagena) y Badajoz. Por otro lado, aunque no hayan desarrollado estilos propios, es indudable la importancia de Madrid y Barcelona como ciudades en las que el flamenco se ha asentado con gran fuerza.
Más allá de las fronteras españolas es evidente la influencia del folclore hispanoamericano en algunos estilos llamados de "ida y vuelta" en los que cabe mencionar la presencia de aires argentinos y cubanos.

 

 


¿CÓMO HA EVOLUCIONADO?
Los ámbitos y lugares en los que el Arte Flamenco se ha desarrollado son muy diversos y han ido cambiando en paralelismo con su propia evolución. En un primer momento, que coincide con la etapa primitiva de su desarrollo (1800-1860), el flamenco se desenvuelve en los ambientes familiares, en las fiestas y reuniones de vecinos de los barrios populares, en tabernas, cortijos y ventas, realizándose de manera no profesional y por mera afición. Más adelante, coincidiendo con la etapa de los Cafés Cantantes (1860-1920), nuestro arte se profesionaliza, se plantea como espectáculo y aparecen los primeros artistas que lo tienen" como medio de vida principal. En un tercer momento, que coincide con la etapa de la Opera Flamenca (1920-1950) se produce el declive de los cafés cantantes y el flamenco se da como espectáculo más masivo, que llega a un mayor número de gente, en los teatros y plazas de toros. A partir de la etapa de Renacimiento (1950-1985) el flamenco gana nuevos escenarios de diversa índole. Por una parte surgen las peñas y los tablaos, en los que se sigue manteniendo-la afición de un público minoritario, mientras que por otro lado nacen los festivales y concursos, las actuaciones en colegios mayores y universidades, la proliferación de academias, fundaciones y conservatorios en los que se enseña el flamenco, sobre todo en las modalidades de baile y guitarra, y nuestro arte vive un momento de gran protagonismo que llega hasta hoy. Este proceso evolutivo ha propiciado que el Arte Flamenco esté actualmente en los mejores escenarios y teatros de todo el mundo, que se le investigue con mayor rigor y preparación y que goce de una aceptación universal. El Arte Flamenco se expresa en tres modos o formas principales que son el cante, el baile y la guitarra. Cada una de ellas tiene autonomía propia en cuanto a su técnica, sus características expresivas y su desarrollo histórico, pero es imposible separarlas de manera radical, pues no se puede entender la historia del cante sin la gran influencia de la guitarra o la del baile sin su presencia como instrumento fundamental. Como el desarrollo histórico de estas modalidades ha sido paralelo pero diferente, vamos a abordar de manera resumida las características peculiares y la historia del cante, del baile y de la guitarra por separado.

 

EL CANTE:
Los diversos estudios históricos sobre el cante flamenco han dado como resultado el establecimiento de cinco etapas fundamentales en su desarrollo, a las que se denomina, respectivamente, Etapa Hermética o Preflamenca, Etapa Primitiva, Edad de Oro o Clásica, Ópera Flamenca y Etapa de Revalorización o Renacimiento. Para dar una visión más completa de este desarrollo consideramos necesario añadir a las mencionadas etapas otros dos momentos característicos: la Etapa de Transición, que se situará entre la Edad de Oro y la Opera Flamenca, y la Etapa Contemporánea, que dará cuenta de los avatares posteriores a la Etapa de Renacimiento. A continuación realizaremos una semblanza general de cada una de estas etapas de la historia del cante flamenco.


Etapa Hermética:

Se conoce con este nombre a la época anterior al último tercio del siglo XVIII, suponiendo en ella la existencia de posibles formas flamencas que se desconocen por carecer de documentación sobre ellas. Por tanto, no poseemos documentos sobre la gestación y el origen histórico del flamenco y sólo podemos servirnos de conjeturas y aproximaciones diversas. La existencia o no de esta etapa en la que el flamenco vivía en la clandestinidad, guardado celosamente en el secreto de la vida familiar gitana, ha dado lugar a posturas encontradas entre diversos investigadores. La teoría más generalizada actualmente es la que tiende a disminuir la importancia de esta etapa hermética, aún reconociendo que el cante flamenco debió gestarse antes de las primera noticias que tenemos referentes a su existencia, pero no mucho antes.


Etapa Primitiva:
Se da este nombre al período comprendido entre el último tercio del siglo XVIII* y la primera mitad del siglo XIX (1765-1860 aproximadamente). Se considera que en él se comenzaron a estructurar, definir y divulgar los cantes flamencos fundamentales, tales como los romances o corridos, las tonas, las primeras seguiriyas y las soleares.
El primer cantaor del que tenemos noticias es, como ya hemos señalado, Tío Luis el de la Juliana, de quien se dice que era gitano natural de Jerez de la Frontera, de oficio aguador e intérprete de tonas. Los primeros estilos flamencos conocidos son aquellos que se cantaban sin acompañamiento musical, tales como los romances o corridos, procedentes de los romances castellanos que fueron aflamencados, la tona, el martinete, la debía, la carcelera y la giliana, estos dos últimos hoy desaparecidos. También surgen en este período las primeras alboreas, seguiriyas y soleares.
En esta etapa destacan dos personalidades fundamentales en la historia del flamenco: El Planeta y El Filio.


Edad de Oro o Clásica:
Se da este nombre a la etapa comprendida entre la segunda mitad del siglo XIX y los inicios del XX (1860-1920 aproximadamente). Esta época, que coincide con la existencia de los cafés cantantes, puede ser considerada como la Edad Clásica del flamenco, pues es la más importante de su historia en cuanto a la estructuración de estilos y a la proliferación de grandes intérpretes de los mismos.La aparición de los cafés cantantes supuso la definitiva profesionalización de los intérpretes flamencos, intensificó la rivalidad entre ellos y propició un desarrollo espectacular de sus formas expresivas. Los cafés cantantes más famosos fueron los de El Burrero, El Kursaal y Silverio en Sevilla, el de Chinitas en Málaga, el de La Marina en Madrid, el de La Jardinera en Cádiz, el del Gran Capitán en Córdoba, etc. Este tipo de locales se extendieron por toda la geografía española y fueron focos de irradiación del flamenco que sirvieron para su definitiva expansión y engrandecimiento. Esta Edad de Oro o Edad Clásica, como preferimos denominarla, supuso la consolidación de los estilos flamencos fundamentales, tales como seguiriyas, soleares, alegrías, bulerías, tientos y tangos, así como el nacimiento de sus variaciones interpretativas más importantes. Las figuras más señaladas de esta etapa son difíciles de seleccionar, pues se caracteriza por una creatividad desbordante e inusual. Es necesario nombrar a Manuel Molina, Paco la Luz, el Loco Mateo, Diego el Marrurro, Curro Dulce, Joaquín el de la Paula, Antonio Frijones, la familia Onofre, Paquirri el Guante, Mercedes la Serneta, como grandes creadores dentro de los estilos de las seguiriyas y las soleares. En los cantes de Málaga el rey indiscutible es Juan Breva. Sin embargo, cabe destacar tres nombres de indudable trascendencia en la historia del cante flamenco: Silverio Franconetti, Tomás el Nitri y Enrique el Mellizo.


Etapa de Transición (principios del siglo XX):
Es la época que se desarrolla entre el final de la Edad de Oro y el comienzo de la etapa de la Ópera Flamenca. En ella destacan cuatro figuras legendarias en la historia del flamenco: Manuel Torre, don Antonio Chacón, Pastora Pavón (la Niña de los Peines) y su hermano Tomás Pavón, es digna de destacar en esta etapa de transición la celebración en Granada en 1922 del célebre Concurso de Cante Jondo organizado por Manuel de Falla y Federico García Lorca. Este acontecimiento atrajo la atención de numerosos intelectuales y artistas hacia el flamenco y supuso un intento de recuperar sus estilos más antiguos y auténticos. Uno de los primeros premios de este concurso lo consiguió el entonces jovencísimo Manolo Caracol con 12 años. Otro hecho digno de destacar en esta época es el nacimiento de los cantes mineros, que se produjo en las comarcas mineras de Almería, Linares (Jaén) y La Unión y Cartagena (Murcia). Entre los personajes principales que impulsaron estos cantes, cabe destacar a Pedro el Morato y Rojo el Alpargatero.

Opera Flamenca:
Es una de las etapas más controvertidas para los investigadores de. la historia del flamenco y podemos situarla desde 1920 a 1955. Hay quienes encuentran en ella valores positivos y quienes afirman que sólo sirvió para el desprestigio intelectual y la desvalorización del cante. Cabe diferenciar dos períodos dentro de esta etapa: el que transcurre desde la desaparición de los cafés cantantes hasta el comienzo de la guerra civil española (1920-1936) y el que va desde el final de la guerra civil hasta el inicio de la etapa de renacimiento del flamenco (1940-1955), período que ha recibido también la denominación de nacionalflamenquismo.
La denominación de "Opera flamenca" se debe a una argucia empresarial para conseguir beneficios tributarios para los espectáculos flamencos. Estos espectáculos eran organizados por empresarios profesionales (Vedrines y Montserrat fueron los más importantes) en teatros y plazas de toros. Desde el punto de vista artístico la Ópera Flamenca se caracteriza por la hegemonía de los estilos más livianos y menos hondos (fandangos y cantes de ida y vuelta) en detrimento de los más profundos (tonas, seguiriyas, soleares, etc.). Anselmo González Climent señaló en su obra Flamencología desde un punto de vista crítico algunos de los rasgos que son propios de esta etapa flamenca: "Orquestación instrumental", "Apogeo del couplet flamenco", "Gaiterismo", "Resurrección de la pandereta", "Desprestigio intelectual", "Moda de la zarzuela flamenca", "Profesionalización total", etc.
Al margen de valoraciones radicales, es evidente que la dictadura del -cuplé flamenco y de los fandanguillos arrinconó otros cantes fundamentales e impuso una comercialización generalizada en los cantaores, marginando a quienes no aceptaron dicha dictadura. A ella tuvieron que someterse de mejor o peor grado, entre otros, Manuel Torre, El Gloria, La Niña de los Peines y el propio Antonio Mairena. x
Los nombres más significativos de este período son los de Manuel Vallejo (al que se le concedió la 2a Llave de Oro), Bernardo el de los Lobitos, el Niño Gloria, Ignacio Espeleta, Cojo de Málaga, Escacena, El Sevillano, el Niño de la Calzada, Palanca, el Carbonerillo, Corruco de Algeciras, Pepe Pinto, etc. Sin embargo, por encima de todos ellos, destaca la figura controvertida y polémica de Pepe Marchena, el cantaor más representativo de esta etapa.


 Etapa del Renacimiento:
Esta etapa, como su nombre indica, ha supuesto una definitiva revalorización del cante flamenco y ha conseguido rescatar todo lo marginado y relegado por la etapa anterior. Podemos situarla entre 1955 y 1985, ya que la última época de la historia del flamenco, la contemporánea, presenta rasgos peculiares que permiten establecer un cambio cualitativo.
En los inicios de esta etapa de renacimiento es preciso señalar los siguientes acontecimientos fundamentales:
-En 1954 Hispavox edita en Francia su Antología del Cante Flamenco, con texto de Tomás Andrade de Silva, y la reedita en España en 1958. En ella se desentierran voces y cantes caídos en el olvido y se llama la atención sobre un flamenco relegado hasta entonces y prácticamente desconocido. A partir de aquí surgieron nuevas antologías que seguían ese mismo camino, entre las que destacan la de Ricardo Molina y Antonio Mairena titulada La gran historia del cante gitano andaluz, el Archivo del cante flamenco de José Manuel Caballero Bonald y la Magna Antología del cante flamenco de José Blas Vega.
-En 1955 Anselmo González Climent publica su célebre Flamencología, obra en la que se propone por vez primera un acercamiento riguroso y científico al flamenco, aunque su título suene a pedante y no guste a todo el mundo. Nosotros- preferimos hablar de Flamencogrqfia por desconfianza hacia el perfecto maridaje entre flamenco y ciencia. Sin embargo, el gran valor de este libro no merece menoscabo, porque reinstaura la preocupación por las labores de recuperación e investigación de los cantes tanto tiempo abandonadas.
-En 1956 se celebra por primera vez el Concurso Nacional de Córdoba, promovido fundamentalmente por González Climent y por el poeta cordobés Ricardo Molina y en el que se alza como triunfador absoluto uno de los más grandes cantaores de la época más reciente, Antonio Fernández Díaz "Fosforito".
-En 1958 un grupo de jóvenes escritores y artistas funda el embrión de la que en 1960 pasaría a ser la Cátedra de Flamencología de Jerez de la Frontera, iniciativa en la que tuvieron un papel destacado Manuel Pérez Celdrán, Juan de la Plata y Manuel Ríos Ruiz.
-En 1961 nace el Festival Nacional del Cante de las Minas, alimentado por el entusiasmo de hombres como el escritor Asensio Sáez y el cantaor Antonio Piñana (padre).
-En 1963 aparece Mundo y formas del cante flamenco, la famosa "biblia flamenca" de Ricardo Molina y Antonio Mairena, obra en la que se pretendió establecer un canon definitivo para clasificar el origen y la historia de los diferentes palos flamencos.
En definitiva, en estos años y en los siguientes renacen la bibliografía y la discografía flamencas, surgen los dos grandes concursos mencionados, nacen los primeros tablaos y peñas, se celebra en 1969 el primer Congreso Nacional de Actividades Flamencas, brota por todas partes de manera imparable la semilla plantada en Granada en 1922 y el eco misterioso y antiguo de nuestra música ya nunca dejaría de crecer y de sobrecogernos con su eterno desgarro. El flamenco empezó de nuevo a ser considerado parte fundamental de nuestra cultura y con ello se acercó al lugar que nunca debía de haber abandonado. Comenzó a ser investigado, editado y difundido con una dignidad y un rigor desconocidos hasta entonces.
La figura más importante de esta etapa por su influencia en los demás cantaores es Antonio Mairena (1909-1983), Tercera Llave de Oro, que ha marcado una época denominada mairenismo. Es preciso citar también a Manolo Caracol por su genial personalidad y a Antonio Fernández Díaz "Fosforito" como el gran maestro que sirve de puente entre esta etapa y la siguiente. Además de Fosforito, son muchos los buenos cantaores que han desarrollado su carrera entre esta etapa y la siguiente y han transmitido el mejor cante flamenco. Para mencionar sólo los más importantes los agruparemos en las diferentes escuelas o tradiciones flamencas a las que pertenecen.
Escuela de Sevilla: Pepe de la Matrona, José Menese, El Chocolate, Manuel Mairena, José de la Tomasa y Calixto Sánchez.
Escuela de Cádiz: Aurelio Selles, Pericón, El Flecha, Manolo Vargas, La Perla, Chano Lobato, Chaquetón, Pansequito, María Vargas, Juanito Villar y Rancapino.
Escuela de Jerez: La Piriñaca, El Borrico, Terremoto, El Sordera, La Paquera, El Agujetas y José Mercé.
Escuela de Utrera y Lebrija: El Perrate, Fernanda y Bernarda y El Lebrijano.
Escuela de Córdoba: El Pele y Luis de Córdoba.


Etapa Contemporánea:
La influencia de Antonio Mairena ha dominado el cante flamenco, al menos en lo que podemos definir como la flamencología o el "flamenco oficial" hasta la irrupción en él de los dos grandes genios creadores de estos últimos tiempos: Camarón de la Isla (1950-1992) y Enrique Morente (1942). Ambos han sido capaces de beber en la fuente de la tradición y al mismo tiempo "rejuvenecerla y enriquecerla con un espíritu de constante búsqueda y riesgo.Ni Camarón nr Morente han renegado de la tradición, ni" han inventado nuevos estilos, pero han renovado casi todos los que había, los han dotado de una nueva musicalidad. Por otro lado, han sido también renovadores de las letras, incorporando en sus grabaciones a poetas clásicos y modernos, un camino que después han seguido otros can-taores. Así, las coplas tradicionales se han visto enriquecidas en los últimos tiempos con los versos de Lope de Vega, San Juan de la Cruz, Miguel Hernández, Alberti, García Lorca, Fernando Villalón, Al Mutamid, Ibn Hazem, los hermanos Machado, Fernando Pessoa, Borges, etc.
La inquietud permanente de Enrique Morente le ha hecho llevar el cante flamenco al teatro (La arrecogías de Santa María Egipciaca, Edipo Rey, Fedrd), a elaborar una magnífica Misa flamenca, o a experimentar en el terreno sinfónico (Allegro soleá) y a Camarón le condujo a grabar con la Orquesta Filarmónica de Londres un disco ya célebre Soy gitano. Tanto Camarón como Morente han abierto puentes constantes entre lo popular y lo culto, permitiendo que el trasvase y el contacto entre ambos mundos, permanente en el flamenco durante mucho tiempo, se hiciera más frecuente e intenso. Camarón y Morente en el cante y Paco de Lucía y Manolo Sanlúcar en el toque han sido los grandes revolucionarios que han incorporado al flamenco nuevas formas musicales y lo han mezclado con otras músicas (jazz, salsa, bossa nova, rock, clásica). Ellos han sido también los impulsores de lo que hoy se conoce como mestizaje o flamenco fusión.
Junto a los dos grandes nombres del cante flamenco contemporáneo mencionados es preciso destacar también el de Carmen Linares (1951), la cantaora más enciclopédica y renovadora de los últimos tiempos. Entre los cantaores y cantaoras de la generación más joven destacan Remedios Amaya, La Macanita, Esperanza Fernández, Mayte Martín, Estrella Morente, Duquende, Miguel Poveda, Arcángel y Curro Piñana.
El fenómeno antes mencionado del mestizaje ha dado lugar a partir de 1990 a la aparición de una serie de artistas y grupos que se sirven del flamenco para sus creaciones, pero que se sitúan fuera del flamenco tal y como aquí lo entendemos. Entre los más destacados están Ketama, Pata Negra, Raimundo Amador, Mártires del Compás y La Barbería del Sur.

 

EL BAILE:
El baile flamenco es una de las más bellas, singulares y profundas formas de expresión artística que hay en el mundo. Contiene elementos que lo relacionan con las danzas rituales más antiguas y, al mismo tiempo, es un arte vivo y en evolución permanente. Posee una antigüedad documentada de aproximadamente dos siglos, al. igual que el cante, si bien entre los estudiosos se mantiene la polémica sobre si uno u otro fueron la primera modalidad expresiva del Arte Flamenco. En cualquier caso, sí podemos estar seguros de que tanto el cante como el baile y la guitarra alcanzaron su madurez definitiva al mismo tiempo, en la que hemos denominado como Edad de Oro o Etapa Clásica del Flamenco (1860-1920 aproximadamente) que coincide con el apogeo de los Cafés Cantantes. El baile flamenco tiene una serie de características peculiares que le hacen inconfundible. Es fundamentalmente un baile individual, tanto en el hombre como en la mujer, se baila en un espacio reducido, se caracteriza por su solidez, introversión, y tendencia a dirigir los movimientos hacia abajo, concentrando toda su fuerza hacia el suelo. Por ello tiene en él una importancia especial la acción de los pies, ya sea marcando el ritmo o realizando efectos sonoros con los zapatos mediante técnicas diversas (punteado, desplante o pateo y zapateado o taconeo). Es también una danza abstracta, sin tema concreto, con un alto poder de aislamiento y concentración, que se guía sobre todo por el sentimiento personal de cada intérprete y por su capacidad de improvisación sobre la base de la técnica aprendida. Aún teniendo gran importancia en él, como hemos indicado, la acción de los pies, en realidad se baila con el cuerpo entero, combinando la elegancia y la violencia de los movimientos que son muy variados (torsión, convulsión, vaivén, giros de brazos, manos y cabeza) en una mezcla de sensualidad, elegancia, barroquismo y pasión que lo hacen inconfundible.
El instrumento esencial que acompaña al baile, como al cante, es la guitarra, pero el flamenco ha incorporado también las formas de acompañamiento musical más simples y primitivas, tales como las palmas, el chasquido de los dedos o pitos, y las castañuelas o crótalos. En cuanto a la estructura general de un baile flamenco típico podemos establecer la siguiente secuencia: 1. Entrada: introducción de la guitarra y el cante, entrada del bailaor o la bailaora al escenario con pasos de punteado realizando primero el paseo (andar acompasadamente siguiendo la melodía de la música) y después las mudanzas (juegos de pies que se enlazan, separan y cruzan mientras se centra el interés del baile en la expresión de los brazos, cuerpo y cabeza). 2. Desplante: la entrada se cierra con un desplante (una serie de golpes fuertes de pie sin matices ni refinamiento). 3. Punteados: pueden realizarse sobre un mismo lugar o desplazándose a derecha e'izquierda creando una gran variedad de figuras. Consisten en un juego de pies suave, ligado y haciendo figuras y filigranas de adorno que constituyen verdaderos arabescos. 4. Desplante, que cierra esta segunda parte del baile. 5. Escobilla: termina la exhibición de brazos y tronco para dar paso al virtuosismo de los pies. La escobilla es un zapateo o taconeo muy prolongado que va desde el sonido rítmico de los pies más sencillo al más complejo y desde el más lento al más rápido. 6. Desplante: que cierra la escobilla. 7. Final: se suele terminar el baile con una salida semejante a la entrada o bien se continúa añadiendo un ritmo ligero, generalmente de bulerías, tangos o rumbas para producir un efecto más dinámico con el que se remata.
La historia del baile flamenco puede ser dividida en tres períodos principales que denominaremos respectivamente como A) el de los Bailes de Candil (1790-1860), B) el de los Cafés Cantantes (1860-1920) y C) el del Teatro (1920-hasta hoy).
A) Bailes de Candil: es el período primitivo o de formación del baile flamenco. Se le llama así por alusión a los lugares en los que empezó a desarrollarse, pues se trataba de tabernas o botillerías decoradas con un tipismo castizo donde los artistas mostraban sus habilidades a la luz de los candiles con aceite y mecha sin tener aún pleno sentido profesional como participantes en un espectáculo flamenco. Se trataba de ambientes populares en los que los bailes flamencos más conocidos fueron el Zapateado, el Polo, La Caña, el Tango, el Zorongo gitano, la Zambra y la Rondeña. Junto a este limitado repertorio, se realizaban también otros bailes de tradición popular andaluza, tales como el Vito, la Malagueña y el Torero, Cachuchas, Oles, Panaderos y otros de influencia francesa como el Bolero. Podemos distinguir dos núcleos
• fundacionales de estos bailes primitivos, el oriental, localizado en el Sacromonte de Granada y el occidental en las provincias de Sevilla y Cádiz. Dos nombres míticos de bailaores de esta época nos han sido.atestiguados por Estébanez Calderón, el de La Perla y su amante El Jerezano.
B) Cafés Cantantes: es el período de propagación y profesionalización del flamenco. Estos cafés eran lugares populares de juerga y diversión en los que nuestro arte se practica como espectáculo profesional. Se produjo en ellos un  gran avance en la técnica del baile como consecuencia de la competencia entre los artistas y un notable incremento de la variedad de los estilos, de los cuales los más frecuentes eran el Zapateado, las Alegrías, la Farruca, el Tango, el Garrotín, las Soleares y los Tientos. Los artistas más célebres de esta época fueron La Chorrúa, La Malena, Gabriela Ortega, La Macarrona, La Mejorana, El Raspao, Miracielos, Enrique el Jorobao, Antonio el Pintor, Antonio el de Bilbao, Faíco el Viejo, Lamparilla, Antonio el Viruta, Joaquín el Feo, Frasquillo y El Estampío.
C) El Teatro: con la aparición del baile flamenco en los teatros comienza su tercera etapa evolutiva, que llega hasta nuestros días. Se produce una revolución en el estilo, se rompen los cánones tradicionales de origen popular y aparece la estilización y la elaboración intelectual del baile con fines coreográficos. Hay una gran libertad interpretativa, con fusión de elementos muy diversos (danza clásica, escuela bolera, ballet y baile flamenco tradicional) que dan lugar a la estilización de las formas, a la creación de espectaculares coreografías y a la propagación del baile flamenco por todos los teatros del mundo. Las dos figuras que inician este período son Vicente Escudero y Antonia Mercé la Argentina. Escudero introduce pasos flamencos en obras de compositores clásicos, iniciando así la coreografía flamenca, y es el primero que baila la seguiriya. La Argentina, por su parte, estudia primero danza clásica y después aprende de su madre el baile flamenco tradicional. Escoge su repertorio en las músicas de compositores clásicos españoles (Albéniz, Falla, Granados, etc.). A partir de . la revolución introducida por estos dos geniales artistas aparecen - otras figuras decisivas, tales como La Argentinita, Pastora Imperio, Pilar López, y Antonio el Bailarín, que conjugan en sus espectáculos la danza clásica, el ballet y el flamenco tradicional, siendo éste último el primero en bailar el martinete. Junto a ellos aparece la más grande bailaora de todos los tiempos, Carmen Amaya, que forma compañía con un repertorio exclusivamente flamenco y hechiza con su arte prodigioso a los públicos de todo el mundo. La etapa del teatro ramifica el baile flamenco en tres direcciones diferentes: la estilización teatral, el flamenquismo y la evolución del flamenco más puro. Esta última dirección propicia la proliferación y enriquecimiento de los bailes flamencos, haciéndose bailables casi todos los estilos que antes estaban reservados al cante: Seguiriya, Tientos, Serrana, Petenera, Caña, Polo, Martinete, Romeras, Mirabrás, Tarantos, Caracoles, Jabera, Bulerías, Fandangos, etc. Además del teatro, el baile flamenco está .presente en los tablaos, que aparecen como una continuación de los cafés cantantes y tienen su apogeo entre 1950 y 1970. Entre los artistas más  importantes del baile flamenco en los últimos tiempos debemos mencionar a Matilde Coral, única artista que posee la Llave de Oro del Baile, Enrique el Cojo, Farruco, la familia de Los Pelaos, Antonio Cades, Mario Maya, El Güito, Manolete, Carmen Mora, Manuela Vargas, Rosa Duran, Blanca del .Rey, Cristina Hoyos, Merche Esmeralda, Milagros Mengíbar y Manuela Carrasco. Entre los más recientes destacan Antonio Canales, Joaquín Cortés, Joaquín el Grilo, Antonio el Pipa, Sara Baras y Eva la Yerbabuena.

 

 

LA GUITARRA:
La guitarra es, por excelencia, el instrumento de acompañamiento del cante y del baile flamencos. No es posible entender la historia y la evolución del Arte Flamenco sin tener en cuenta, como parte primordial de la misma, la propia evolución de la guitarra flamenca, a la que cada día se concede mayor importancia por parte de los estudiosos e investigadores. Ricardo Molina y Antonio Mairena asentaron la idea de que la guitarra no estuvo presente en la configuración de los cantes flamencos más primitivos, pero esa convicción ha sido revisada por diversos investigadores. Manuel de Falla y Federico García Lorca fueron los primeros en reivindicar la importancia de la guitarra en la estructuración y enriquecimiento del cante y en esa misma línea es preciso mencionar los nombres de Manuel Cano, Félix Grande, José Luis Ortiz Nuevo, Norberto Torres o Eusebio Rioja. La guitarra española como instrumento musical procede de un tipo de laúd de largo mástil introducido por los árabes en la Península Ibérica en el siglo XII. Sin embargo, hasta el siglo XVIII no aconteció su definición como instrumento. A mediados de ese siglo se produce la popularización de la guitarra de seis cuerdas, que es la que hoy conocemos, pero fue en la segunda mitad del siglo XIX (1860 en adelante) cuando surgieron las primeras guitarras flamencas propiamente dichas. Su construcción se debe al maestro guitarrero Antonio de Torres Jurado (1817-1892), nacido en Almería y afincado en Granada, quien estableció su forma y proporciones actuales, que diferencian a la guitarra clásica de la flamenca: clavijero de madera, caja más pequeña, peso más liviano, uso del ciprés para los aros y el fondo, puente bajo y hueso de poca altura para facilitar la técnica de los ligados de la mano izquierda, protección de la tapa con el golpeador, que permite utilizar también la guitarra como instrumento de percusión, etc. Desde el punto de vista musical lo más característico de la guitarra flamenca es el uso de la llamada escala o cadencia andaluza, cuyos acordes son La menor, Sol mayor, Fa mayor y Mi mayor.
A pesar de esas diferencias musicales-y de construcción, la guitarra clásica y la flamenca se han enriquecido mutuamente, pues los grandes revolucionarios de la guitarra flamenca han incorporado a la misma numerosas técnicas interpretativas de la guitarra clásica (arpegios, trémolos, armonías, etc.) y guitarristas como Julián Arcas (1832-1882) y Rafael Marín (1862) cultivaron, al mismo tiempo, en su repertorio el género clásico y el flamenco. Tampoco debemos olvidar la influencia de guitarristas clásicos en Paco de Lucena, en Ramón Montoya (el maestro Llobet) o Miguel Borrull (F.Tárrega).
El desarrollo de la guitarra flamenca, tanto en su construcción como en su interpretación, coincide con la Época de los Cafés Cantantes, al igual que sucede con el cante y el baile flamencos. La profesionalización definitiva del flamenco supuso también un reto para la guitarra, que alcanzó con la invención de la cejilla por parte del maestro gaditano José Patino González (1829-1902) un gran impulso, pues dicho invento permitió, al subir más o menos la afinación de todas las cuerdas, el ajuste tonal entre el toque y el cante. La evolución de la guitarra ha sido fundamental desde hace aproximadamente siglo y medio para el desarrollo del propio cante y en ella podemos establecer tres etapas, a las que llamaremos, respectivamente, A) Primitiva, B) Clásica y C) Moderna.
A) Primitiva: corresponde al primer período de desarrollo profesional de la guitarra flamenca y coincide con el auge de los cafés cantantes (1860-1920). La técnica de esta época solía ser más bien pobre, caracterizándose por el uso del rasgueado y del punteado con el dedo pulgar en lo que a la mano derecha se refiere y por el limitado espacio del diapasón que se utilizaba con la mano izquierda. Los guitarristas más significativos son José Patino González "Maestro Patino", Paco el Barbero, Juan Gandulla "Habichuela", Paco el Águila, Antonio Pérez, Francisco Díaz, Miguel Borrull y Paco de Lucena.
B) Clásica: coincide con el auge de la llamada Ópera Flamenca y supone el enriquecimiento de la guitarra flamenca con la incorporación de las técnicas de la guitarra clásica. Llamamos clásica a esta etapa (1920-1960 aproximadamente) porque en ella se sientan las bases definitivas del inmenso desarrollo posterior de la guitarra flamenca. Aparece la guitarra flamenca en concierto, no subordinada exclusivamente al acompañamiento del cante o del baile y las figuras más relevantes son el jerezano Javier Molina (1868-1956) y el madrileño Ramón Montoya (1880-1949). La influencia de Javier Molina se deja sentir en otros grandes maestros de la guitarra como Perico el del Lunar, Currito el de la Jeroma, Manolo de . Badajoz, Manolo de Huelva, Rafael del Águila, Melchor de Marchena, Diego el del Gastor, Niño Ricardo y otros más .recientes como Manuel Morao, Paco Cepero, Parrilla de Jerez o Gerardo Núñez. Ramón Montoya, por su parte, marcó un antes y un después en la guitarra flamenca, dando lugar a un movimiento conocido como "montoyismo". Fue el primer concertista flamenco, siendo compositor de todo su repertorio. Mejoró casi todos los estilos y creó otros nuevos como la rondeña. Prácticamente todos los guitarristas posteriores reciben su influjo, especialmente dos de los más grandes, Niño Ricardo y Sabicas. Su importancia como concertista fue inmensa, iniciando esta faceta de la guitarra en la que destacarían también figuras como Luis Yance, Esteban de Sanlúcar, Juanito Serrano o Mario Escudero. Esta progresiva transformación de la guitarra flamenca en guitarra de concierto, separándose de su tradicional y única función al servicio del cante y del baile, supuso su enriquecimiento como instrumento solista y permitió su presencia en los mejores escenarios de todo el mundo. Niño Ricardo y Sabicas habrían de ser los principales herederos de Montoya y los maestros de referencia para una nueva generación de guitarristas flamencos que abrirían las puertas de una nueva época.
C) Moderna: el despegue definitivo de la guitarra flamenca y su transformación en instrumento con infinitas posibilidades se produce a partir de mediados los años sesenta del siglo XX. Destacan en esta etapa tres figuras incuestionables: Serranito, Paco de Lucía y Manolo Sanlúcar. Serranito decide iniciar una carrera artística como guitarrista de concierto exclusivamente, cosechando éxitos internacionales y consiguiendo el reconocimiento de los más recalcitrantes. Paco de Lucía, el mejor guitarrista flamenco de la historia, marca una nueva época y desarrolla su arte hasta posibilidades técnicas y musicales desconocidas hasta entonces, siendo el impulsor del concepto de armonía en la guitarra flamenca. Manolo de Sanlúcar se adentra en la búsqueda de un nuevo concepto, el "sinfonismo flamenco". La guitarra flamenca se convierte con ellos en el símbolo mismo del flamenco a nivel internacional, siendo la modalidad que más ha evolucionado en los últimos treinta años. Junto a estas tres figuras de referencia, es preciso mencionar a otros grandes guitarristas que han compaginado el acompañamiento al canté y al baile con el concierto, tales como Enrique de Melchor, Pepe Habichuela, Paco Cepero o Pedro Bacán. Entre los que se han dedicado sobre todo al acompañamiento destacan Juan Habichuela, José Luis Postigo, Ramón de Algeciras, Félix de Utrera o Antonio Piñana (hijo) en los toques mineros. Entre las generaciones más jóvenes de guitarristas cabe mencionar a Tomatito, Manolo Franco, Paco Cortés, Gerardo Núñez, Rafael Riqueni, José Antonio Rodríguez, "Paco Serrano, Niño de Pura, Juan Manuel Cañizares, Moraito Chico y Vicente Amigo, la última gran referencia actual. Entre los nacidos a finales de los setenta sobresalen dos nombres, Jerónimo Maya y Carlos Piñana.
 

 

ESTILOS
La riqueza del cante flamenco se muestra en sus múltiples formas melódicas, estilos o palos y también en las diferentes maneras de realizarlas sus intérpretes. Su historia nos muestra que en él caben prácticamente todas las sensibilidades, desde la más refinada a la más cruda, desde la más superficial a la más profunda. A pesar de que los estilos flamencos están hoy perfectamente delimitados desde el punto de vista técnico y musical, no debemos olvidar que en el cante flamenco toda interpretación es verdadera creación y aunque existen en él formas canónicas decantadas por la tradición, éstas son medios y no fines; son ámbitos musicales para acoger y configurar la expresión, soportes formales a los que sólo la emoción puede dar contenido. Nada hay más erróneo y ajeno al espíritu del cante que convertir los cánones formales en la esencia del mismo, por muy necesario que sea respetarlos y mantenerlos.
Los estudiosos del flamenco no se han puesto jamás de acuerdo a la hora de elaborar una clasificación más o menos homogénea de los diferentes estilos o palos flamencos. Unos la han realizado desde un punto de vista genealógico, otros desde una perspectiva racial, literaria, histórica o musical. Esta última es la que a nosotros más nos convence, pues permite establecer una relación más interna que externa entre las diversas formas flamencas. Por tanto, nuestra clasificación de los estilos flamencos partirá de los ROMANCES Y TONAS como estilos primitivos, agrupando el resto de las formas flamencas en torno a cuatro fundamentales: SEGUIRIYAS, SOLEARES, TANGOS y LOS FANDANGOS Y SUS CANTES DERIVADOS.
Además de estos estilos principales y los relacionados musicalmente con ellos, mencionaremos al final de nuestro recorrido las canciones andaluzas aflamencadas y las canciones hispanoamericanas o cantes de ida y vuelta. Todos los estilos de cante que mencionaremos a continuación suelen dividirse en dos grandes grupos desde el punto de vista de su estructura musical, denominados respectivamente cantes a compás y cantes libres. Dicha denominación se refiere, en el primer caso, a aquellos estilos cuyo tiempo y ritmo musical están subdividos en una serie de períodos fijos, como por ejemplo la soleá, los tangos y los derivados de ellos, y en el segundo caso a aquellos estilos cuyo tiempo y ritmo no están divididos en tales períodos y son, por ello, de compás libre o ad libitum, como por ejemplo los derivados del fandango folclórico, excepción hecha de los fandangos de Huelva, los cantes abandolaos y el taranto.

 

 

ESQUEMA DE LOS ESTILOS FLAMENCOS

 

 

    SEGUIRIYAS: (saetas)  
    -LIVIANA
    -SERRANA
R   -CABALES
O   SOLEARES: - CAÑA
M TONAS -POLO
A (MARTINETE ALBOREA
N DEBLA -BULERIAS
C CARCELERA)   -CANTIÑAS(ALEGRIAS,ROMERAS MIRACABRÁS Y CARACOLES)
E   -BULERIAS POR SOLEÁ
S   -PETENERAS
    -BAMBERAS
    TANGOS -TIENTOS
      -TANGUILLOS
      -MARIANAS
      -GARROTÍN
      -FARRUCAS
    FANDANGOS Y -DE HUELVA
    CANTES -NATURALES (PERSONALES)
    DERIVADOS -MALAGUEÑAS(VERDIALES)
      -DE LUCENA
      -JABERAS
      -RONDEÑAS
      -GRANAINAS (MEDIAS GRANAINAS)
      -CANTES DE LAS MINAS (TARANTO, TARANTA, MINERA, CARTAGENERA, LEVANTICA, MURCIANA)
       
  OTROS CANTES.: NANAS, VILLANCICOS, DE TRILLA, SEVILLANAS
    IDA Y VUELTA, CAMPANILLEROS ETC
       

 

A continuación desarrollaremos el" esquema anterior, haciendo una breve descripción de los principales estilos mencionados según el orden establecido.
Romances:
A partir de los años sesenta se -.empezó a ver por parte de los investigadores la importancia del romance en la gestación del cante flamenco. A los romances de les llamaba también corridos o corridas y deciduras. El romance flamenco consiste en una entonación especial, aflamencada, de los romances populares sin acompañamiento musical. El romance tiene un gran parentesco con la alborea. Es posiblemente el estilo más primitivo del flamenco, un cante monorrítmico y continuado, que no va por estrofas cortas separadas. Algunos romances famosos son el de Gerineldo, el del Conde Sol, el de Bernardo del Carpió, etc.
Tonas:
Son los cantes más primitivos (1770) y los pilares del cante actual, hasta la entrada en escena, a principios del XIX, de la guitarra, que trae consigo una verdadera revolución y enriquecimiento de los estilos. La palabra tona proviene de tonada o canto popular y las tonadas son los cantes flamencos más antiguos que surgieron de los romances populares aflamencados, pero con un estilo más subjetivo, íntimo, singular y dramático. No se acompañan con guitarra y se caracterizan por su sobriedad y hondura. Dentro de las "tonas están el martinete, la carcelera, que sólo se diferencia por las letras, alusivas a la cárcel, y la debía. El nombre del primero viene de los fuelles utilizados en las fraguas y el de la segunda parece proceder del caló debía, que significa diosa. Han existido cuatro tonadas con nombre propio: la del Cristo, la de los pajaritos, la del cerrojo y la tona coquinera. Hoy se distinguen tres: la grande, la chica y la del Cristo.
Saetas:
La saeta es un canto popular que se ejecuta al paso de las procesiones de Semana Santa por las calles. Sus coplas hacen alusión sobre todo a la pasión y muerte de Jesucristo y a la Virgen. El origen de las saetas está en las coplillas que cantaban o recitaban en los siglos XVI y XVII los Padres Franciscanos. Estas coplillas servían para indicar a los pecadores que tenían que arrepentirse de sus pecados. Hacia 1840 se produce la aparición de las Saetas Primitivas, realizadas por los intérpretes de los pueblos sobre la base de lo anterior. Era un canto monótono y lento. A principios de siglo nace la Saeta Flamenca por obra de algunos intérpretes, entre los que destacan Enrique El Mellizo en Cádiz y Manuel Centeno en Sevilla.La saeta es un cante sin acompañamiento a la guitarra y se interpretan tres formas principales de ella: por seguiriyas, por martinetes y por carceleras. Cuando se efectúa una grabación discográfica se usa como fondo la música de tambores y trompetas que suele acompañar a las cofradías de penitencia.
Seguiriyas:
Cante cuyo origen parece estar entre finales del siglo XVIII y principios del XIX. Su nombre proviene de seguidilla, cante folklórico, pero también se les llamó playeras o plañideras por su carácter trágico. La seguiriya proviene de las tonas y es, junto con la soleá, el estilo más puro del flamenco, el más descarnadamente trágico y expresivo. Los estilos más importantes son los de Triana, Jerez y Cádiz. Relacionado con las seguiriyas está el cante por Cabales, que en algunas ocasiones le sirve de remate, cambiando la guitarra de tono y tomando el aire de guajiras. Su creador y cultivador más grande fue Silverio Franconetti. El baile por seguiriya fue creado por Vicente Escudero.
Serrana:
Cante que parece proceder del afíamencamiento de una canción andaluza de mediados del siglo XIX. Tiene el mismo compás que la seguiriya y está emparentado con la liviana, que suele servirle como cante de preparación. Es un cante valiente de entonación poderosa' que exige muchas facultades. Los temas son la naturaleza y la sierra. El estilola seguiriya, sobre todo la de cambio de María Borrico. La costumbre de cantar la serrana precedida- de la liviana y rematada con la seguiriya de cambio la inició Silverio Franconetti.
Liviana:
Es una especie de seguiriya más ligera o liviana que empezó a cantarse en el siglo XIX sin guitarra. Antonio Mairena grabó un estilo al que llamó la tona-liviana, mostrando así su parentesco con la tona.
Soleá:
Las soleá es junto con la seguiriya uno de los pilares fundamentales del cante flamenco. Parece proceder de un cante para acompañar al baile desde principios del siglo XIX (Jaleos cuando lo hacían hombres y Gelianas cuando lo hacían mujeres). Sobre el origen de su nombre no hay nada seguro, hay quien lo hace derivar de soledad y quien cree que es de solear, es decir cantar al sol en las labores del campo. En el cante por soleá está la llave del compás flamenco y es uno de los palos más difíciles de interpretar con la solemnidad y la grandeza que requiere. Es una cante majestuoso, de gran riqueza melódica y de gran profundidad expresiva. Sus estrofas constan de 3 o 4 versos, en el primer caso se habla de soleá corta y en el segundo de grande. Sus estilos principales son los de Triana (también la del Zurraque o de los Alfareros, Alcalá (Joaquín el de la Paula), Utrera (Mercedes la Serneta), Cádiz (El Mellizo), Jerez (Juaniquín y Manuel Torre) y Córdoba (Onofre).
La Caña:
Cante flamenco muy antiguo que se canta con la guitarra por soleá. En un tiempo se la consideró el origen de los demás palos flamencos. Sobre ella circularon muchas teorías, siendo la más aceptada la que hace proceder su nombre del árabe gannia, es decir, canto. Su estructura musical fue fijada por Antonio Chacón y su interpelación al baile fue creada en 1930 por Carmen Amaya sobre la base del estilo cantado por Chacón.
El Polo:
Tan antiguo o más que la Caña, con el nombre de Polo ya existía en el siglo XVIII una canción bailable. Lo cita José Cadalso en sus Cartas Marruecas (1773). Se conocen dos estilos, uno con voz afilia y hueca, el de Tóbalo, y otro con voz natural, de Curro Durse y Chacón. Tanto la Caña como el Polo suelen rematarse con una soleá de Triana.
Alborea:
Cante flamenco que se canta en las bodas gitanas, compuesto de cuatro versos hexasílabos y un estribillo. No solía ser interpretado por los gitanos fuera de ese contexto por considerarlo de mal augurio. Se conservan de él dos variedades, una en la Andalucía occidental, que se canta al compás de soleá por bulerías y otra en la oriental, concretamente en Granada, que se interpreta por tangos.
Bulerías:
Cante que procede del aligeramiento del compás de la soleá, nació de la soleariya con que se remataba el cante por soleá. Apareció a mediados del XIX y es un cante festero, de ritmo alegre .(bulería procede de burlería), de gran dificultad y riqueza musical. Por bulerías se puede cantar prácticamente todo. Se presta al jaleo (precisamente así se denomina, una variedad extremeña "de las bulerías) y se halla en auge en los últimos tiempos. Los estilos principales son los de Jerez, Cádiz, Lebrija, Utrera y Triana. La Soleá de serrana que ha llegado hasta a nosotros proviene de Antonio Rengel. Se suele rematar con  por Bulerías, o al revés, es un paso intermedio entre la soleá y la bulería. Es también denominada en Jerez como "bulerías para escuchar".
Cantiñas:
Se las denomina genéricamente Cantes de Cádiz. Proceden en su compás -de la soleá. Se caracterizan musicalmente por sus tercios cortos, por el predominio del ritmo y por la contención de sentimientos y la ausencia de lamentos. La protagonista temática de estos cantes es la ciudad de Cádiz, sus gentes, su historia, sus costumbres, etc. Dentro de las cantiñas están: Alegrías, Mirabrás, Romeras, Caracoles y Cantiñas propiamente dichas. Todos estos estilos son acompañados a la guitarra con el mismo compás y se practican muy a menudo en el baile flamenco.
Petenera:
Es un cante melancólico, pausado y majestuoso, cuyo nombre se dice que proviene del de una legendaria cantaora del siglo XIX llamada La Petenera por ser "paternera", es decir, oriunda de Paterna de la Rivera (Cádiz), a quien se le atribuye su creación. Sus más destacados intérpretes han sido D. Antonio Chacón y la Niña de los Peines. Como dato anecdótico hay que señalar que durante mucho tiempo los cantaores gitanos se han negado a cantar la petenera por creer que tenía mal fario, es decir, que traía mala suerte.
Bamberas:
Cante que procede del folclore andaluz y que se debe a la costumbre de los novios de decirse coplas en la bambas o columpios. Su conversión en cante flamenco se debe a La Niña de los Peines, quien realizó dos versiones diferentes, una con el acompañamiento a la guitarra por soleá por bulerías y otra por fandangos naturales.
Tientos-Tangos:
Son dos de los estilos básicos del flamenco y están emparentados estrechamente. Tango viene de tangere, tocar, y tiento procede de una letra que se cantaba por este palo ("Me tiraste varios tientos/por ver si me blandeaba/y me encontraste más firme/que las murallas del alba.") Según la teoría más aceptada, los tangos son más antiguos y dieron lugar a los tientos a principios se este siglo. Se diferencian fundamentalmente'por el ritmo, que es más lento, solemne y complejo en los tientos que en los tangos. Una de sus intérpretes más destacadas fue Pastora Pavón, la Niña de los Peines. Las principales variantes de tangos son los de Cádiz, los de Triana, Jerez (Frijones) Málaga (El Piyayo) y Extremadura (Porrina). La interpretación de los tientos-tangos supone una transición musical y emocional que va desde la melancolía de los primeros a la viveza y el ritmo de los segundos. Los Tanguillos son una variante jocosa de los tangos que se interpretan en los famosos carnavales de Cádiz y que también tomaron forma flamenca. La Mariana es la adaptación al compás de los tientos de una canción que cantaba un gitano por las calles de Sevilla. El Garrotín y La Farruca se cantan en un ritmo de tangos de Málaga y proceden del folklore asturiano y gallego.
Fandangos de Huelva y Naturales:
El fandango es una forma musical característica del folklore español, extendido por toda su geografía. De esta forma musical derivan los llamados cantes libres de compás, a excepción de los. fandangos de Huelva que sí son a compás. Del fandango de Huelva se distinguen hasta 32 estilos de 9 localidades diferentes Entre sus intérpretes más" destacados están Pérez de Guzmán, que creó un estilo personal, José Rebollo, Paco Isidro y Paco Toronjo.
El fandango natural es un cante libre de compás que tuvo múltiples antecedentes y modalidades folklóricas regionales, que van desde Huelva hasta Murcia y Cartagena. Fue personalizado por los cantaores profesionales a principios del siglo XX y de ahí nacieron una gran cantidad de estilos con el nombre propio de su autor. Este cante tuvo su esplendor allá por 1925, época en la que proliferaron los especialistas. La excesiva hegemonía del fandango supuso cierta desvirtuación del flamenco, pero hay que reconocerle sus méritos como cante valiente, que exige del intérprete, aparte de facultades, saber decir y recortar el cante.
Malagueña:
Tiene su origen en antiguos fandangos de Málaga y se transforma en palo flamenco en la primera mitad del siglo XIX. La malagueña surge como consecuencia de la transformación de los cantes abandolaos o cantes por verdiales, al hacerse más lentos e íntimos merced a la influencia de la guitarra flamenca. Sus rasgos principales son la gran riqueza melódica y su carácter elegiaco. Su toque a la guitarra se caracteriza por la abundancia de trémolos y arpegios. Hay una gran diversidad de malagueñas, se han llegado a grabar casi 40 modalidades distintas, que son fruto de creaciones personales de cantaores, de las cuales las más conocidas son las de Enrique El Mellizo, D. Antonio Chacón, La Trini, El Canario, Baldomcro Pacheco, La Peñaranda, el Maestro Ojana, Sebastian el Pena, etc. Otros cantes de Málaga son los Verdiales o primitivos fandangos de Málaga, de ritmo rápido y monótono e interpretados por las pandas de verdiales, llamados cantes abandolaos porque se interpretaban con bandolas. Suelen servir de remate al cante por malagueñas. Otros cante abandolaos son las Rondeñas, cante que se hizo muy popular durante el siglo XIX y los Fandangos de Lucena, procedentes de este pueblo cordobés cuyo intérprete más destacado fue el Niño de Cabra.
Granaína:
Es una creación personal de Antonio Chacón sobre la base de los fandangos de Granada de Frasquito Yerbagüena. Es un cante de gran riqueza melismática y que admite gran cantidad de matices. Se remata por media-granaína, que es una mezcla de granaína y taranta. Su mejor intérprete fue su creador.
Los Cantes de las Minas:
Provienen de los fandangos locales, en el caso de La Unión y Cartagena de los llamados cantes de madruga que interpretaban los mineros camino del trabajo. Los fandangos mineros, emparentados con los cantes del trovo, son una de las formas más primitivas de los cantes de las minas, ya que todos ellos proceden de fandangos regionales. El fandango minero es un palo poco cultivado, pero de una gran belleza. Los cantes mineros principales son: Taranto, Taranta, Minera, Cartagenera, Murciana y Levantica. El Taranto es, tal vez, el más popular de los cantes mineros y es, por antonomasia, el-cante de Almería. Es un cante triste y sobrio y uno de sus más grandes intérpretes fue el mítico Manuel Torre. El taranto es un cante derivado de la taranta o una modalidad de ella que se distingue por su compás. Es el único cante minero que se hace a compás y que, por ello, es bailable. La Taranta es, dentro de los cantes de las minas, uno de los de mayor grandeza y dificultad. Representa la mayor pureza del cante minero, un cante sobrio, duro, estremecedor y austero, que narra las vicisitudes y penalidades del trabajo en la mina. El origen de la taranta se sitúa en Almería y se puede decir de ella que es la madre y la síntesis de todos los cantes mineros. La Minera es una modalidad de la taranta que se dio a conocer sobre todo a partir de la celebración del primer Festival Nacional del Cante de las Minas de La Unión (1961). De ella se conocen diferentes modalidades de las cuales las más conocidas son las que popularizó Antonio Piñana (padre). La Cartagenera procede de un fandango cantado en la comarca de Cartagena y de ella'se conocen dos modalidades principales: la cartagenera grande o clásica y la del Rojo el Alpargatero, llamada cartagenera sin más. Además existen las creaciones personales de Chacón y La Trini. La Murciana es un cante cuyo nombre hacía referencia, en un principio, a algunos cantos folklóricos de la huerta de Murcia. Sin embargo, también se utilizó para denominar una forma de cante minero del que se deben varias grabaciones a Chacón. La Levantica es uno de los más originales cante mineros. Su nacimiento se sitúa a lo largo de la ruta que iba desde Almería hasta La Unión. Se dice que procede del cante propio de los tartaneros y es un estilo que precisa de importantes facultades y en él pueden apreciarse los ecos de otros cantes mineros, como el taranto y la taranta.
Canciones aflamencadas andaluzas:
Además de algunos estilos ya citados, podemos mencionar los cantes de Campanilleros, las Nanas, los Villancicos, los Cantes de Trilla , las Sevillanas y el Zorongo.
Cantes de ida y vuelta:
Se conocen con esta denominación un conjunto de canciones hispanoamericanas aflamencadas que fueron traídas por los emigrados españoles y que proceden en su mayoría del folklore de Cuba y Argentina. Las más importantes son la Colombiana, la Guajira, la Milonga, la Rumba y la Vidalita. Estos cantes gozaron de gran popularidad en la época de la Ópera Flamenca y fueron interpretadas por artistas de esta etapa, tales como Angelillo, Niño Gloria, Escacena, Jacinto Almadén y, sobre todo, Pepe Marchena, quien fue el creador de la colombiana.

 

 

 

 BIBLIOGRAFÍA
Por orden cronológico de aparición los libros fundamentales son:
-George Borrow, Los zincali (Los gitanos de España) , Turner, 1979.
-Serafín Estébanez Calderón, Escenas andaluzas, Alias, 1955.
-Antonio Machado y Alvarez "Demófúo",Colección de Cantes flamencos, (Cultura Hispánica, 1975) y Primeros escritos flamencos, (Demófilo, 1981).
-Manuel de Falla, Escritos sobre música y músicos, Espasa-Calpe, 1972.
-Federico García Lorca, "Teoría y juego del duende", en Obras Completas, tomo III, Prosa, Galaxia Gutenberg.-Círculo de Lectores, 1997.
-Manuel y Antonio Machado, La Lola se va a los Puertos, Espasa-Calpe, Colección Austral, Madrid 1992.
-Carlos y Pedro Caba: Andalucía, su comunismo y su cante jondo (1933). (Universidad de Cádiz 1988)
-Femando el de Triana: Arte y artistas flamencos (1935). (Demonio 1978)
-Eduardo Molina Fajardo, Manuel de Falla y el cante jondo (Universidad de Granada 1962), _ ^ .
-Anselmo González Climent, Flamencología. (Ayuntamiento de Córdoba 1989)
-Ricardo Molina y Antonio Mairena; Mundo y formas del cante flamenco (Revista de Occidente 1963).
-Teresa Martínez de la Peña, Teoría y práctica del baile flamenco, (Aguilar 1969).
-Fernando Quiñones, El flamenco, vida y muerte (Plaza y Janes 1971),
-José Manuel Caballero Bonald, Luces y sombras del flamenco (Lumen 1975).
-Félix Grande, Memoria del flamenco (Espasa-Calpe 1979 y Círculo de Lectores 1996) y García Larca y el flamenco (Mondadori 1992)
-Ricardo Molina, Misterios del arte flamenco de Ricardo Molina (Editoriales Andaluzas Unidas 1985).
-Manuel García Matos, Sobre el flamenco, estudios y notas (Cinterco 1984)
-Manuel Cano, La guitarra, historia, estudios y aportaciones al arte flamenco (Universidad de Córdoba 1986).
-Luis Rosales, Esa angustia llamada Andalucía de Luis Rosales (Cinterco 1987).
-José Blas Vega y Manuel Ríos Ruiz, Diccionario enciclopédico ilustrado del flamenco (Cinterco 1988),
-Francisco Gutiérrez Carbajo, La copla flamenca y la lírica de tipo popular (Cinterco 1990).
-Génesis García Gómez, Cante flamenco, cante minero, (Anthropos 1993)
-Gerhard Steingress, Sociología del cante flamenco (Centro Andaluz de Flamenco 1993).
-Ángel Alvarez Caballero, El cante flamenco (Alianza Editorial 1994) y El baile flamenco, (Alianza Editorial 1999).
En cuanto a la información disponible sobre flamenco en Internet, es interesante visitar las siguientes direcciones:

-http://ourwordl.compuserve.com/homepages/transmit/portada.htm. Se trata de una base de datos de más de 250 artistas flamencos.
-http://www.flamencowordl.com/. Es la web más importante dedicada al flamenco y contiene datos sobre noticias, festivales y concursos, libros, cursos de flamenco, grabaciones, etc.
-http://www.expofoto.com/flamenco/. Es el archivo fotográfico más completo sobre artistas flamencos contemporáneos.
-http://www.flamencowordl.com/magazine/camaron/ecamaro.htm. Dedicada exclusivamente a Camarón de la Isla
-http://www flamenco wordL.com/guitar/pacodelucia/epacodeluci.htm Dedica por completo a Paco de Lucía.
-http://mernbers.tripod.com/valme/index.htm
Amplia información referente al flamenco, su historia, estilos y características de los
mismos.

 

DISCOGRAFÍA
Las grabaciones más importantes y generales son:
-Antología del cante flamenco, de Manuel Andrade de silva, Hispavox.
-Una historia del cante flamenco, de Manolo Caracol, Hispavox.
-Memorias antológicas del cante flamenco, de Pepe Marchena, Belter.
-Archivo del cante flamenco, dirigido por Caballero Bonald, Vergara.
-Tesoros del flamenco antiguo, de Pepe el de la Matrona, Hispavox.
-Magna antología del cante flamenco, de José Blas Vega, Hispavox.

-Los grandes maestros del flamenco, de Blas Vega y Ríos Ruiz, Planeta-Agostini.
-Historia del Flamenco, Tartessos.
-Grabaciones completas de Antonio Mairena, Productora Andaluza de Programas/Cinterco.
-El cante flamenco. Antología histórica, Philips.
-Antología de cantaores flamencos, Emi.


VIDEOTECA

Las películas y colecciones principales son:
-Duende y misterio del flamenco, de Edgard Neville.
-Los tarantos, de Rovira Veleta.
-Flamenco, de Carlos Saura.
-Sevillanas, de Carlos Saura.
-Flamencos en los archivos de RTVE, Alga.
-Rito y geografía del cante, Alga.
-Rito y geografía del baile, Alga,
-Rito y geografía del toque, Alga.
-El amor brujo, de Antonio Gades y Carlos Saura.
-Carmen, de Antonio Gades y Carlos Saura
-Bodas de sangre, de Antonio Gades y Carlos Saura


 FESTIVALES

Los festivales y concursos de flamenco más importantes son:
-Festival Flamenco de la Fundación Caja de Madrid, se celebra en Madrid durante el mes de febrero.
-Festival Flamenco de Cornelia (Barcelona), se celebra en dicha localidad catalana durante el mes de mayo.
-Festival Flamenco de Granada, se celebra durante el mes de junio.
-Festival Internacional de Música y Danza de Granada. Se celebra durante los meses de junio y julio.
-Potaje Gitano de Utrera (Sevilla). Se celebra a finales de junio.
-Festival Flamenco de Córdoba. Es de los más prestigiosos de España e incluye también concurso de cante, baile y guitarra. Se celebra durante el mes de junio cada dos años.
-Festival de Arte Flamenco de Mont de Marsan, Francia. Se celebra a comienzos de julio.
-Caracola de Lebrija (Sevilla). Se celebra a mediados de julio.
-Festival de Cante Grande de Puente Genil Córodoba). Se celebra a mediados de agosto.
-Festival de Almería. Se celebra en la segunda quincena de agosto.
-Concurso Nacional de Tarantas de Linares (Jaén). Se celebra en la segunda quincena de agosto.
-Festival Internacional del Cante de las Minas de La Unión (Murcia). Es junto con el de Córdoba, el más prestigioso de España. Incluye también concurso de cante, baile y guitarra. Se celebra durante el mes de agosto.
-Festival de Cante Jondo Antonio Mairena, en Mairena del Alcor, Sevilla. Se celebra a principios de septiembre.                                                                                                                 Congreso Nacional de Actividades Flamencas. Es anual e itinerante y se celebra durante los meses de septiembre y octubre.
-Fiesta de la Bulería, de Jerez de la Frontera, Cádiz. Se celebra a mediados de septiembre.
-Bienal de Arte Flamenco de Sevilla. Incluye también concurso de cante, baile y guitarra para jóvenes artistas. Se celebra durante todo el mes de septiembre.
-Cumbre Flamenca de la CAM. Se celebra a finales de marzo o principios de abril en Murcia.-Congreso Nacional de Actividades Flamencas. Es anual e itinerante y se celebra durante los meses de septiembre y octubre.
-Fiesta de la Bulería, de Jerez de la Frontera, Cádiz. Se celebra a mediados de septiembre.
-Bienal de Arte Flamenco de Sevilla. Incluye también concurso de cante, baile y guitarra para jóvenes artistas. Se celebra durante todo el mes de septiembre.
-Cumbre Flamenca de la CAM. Se celebra a finales de marzo o principios de abril en Murcia.

 


GLOSARIO
Términos peculiares que suelen utilizarse en el ámbito de los artistas y aficionados:
AFILLÁ: denominación que se aplica a la voz ronca, grave y rajada, por alusión a la
del El Filio.
AL AIRE: tocar la guitarra sin utilizar la cejilla.
ÁNGEL: gracia peculiar que poseen determinados estilos o intérpretes. Suele aplicarse
el término principalmente a los estilos o intérpretes gaditanos.
CABAL: variante peculiar de seguiriya que se canta principalmente como cambio o
remate del citado estilo. Dícese también del aficionado al flamenco que conoce y matiza
los diferentes estilos y es capaz de reconocer sus características peculiares para un
mayor disfrute de su afición.
CAMBIO: copla que pone fin a una serie de cantes del mismo estilo, pero con
entonación cambiada para romper el tono dominante.
CANTES A COMPÁS: aquellos estilos cuyo tiempo y ritmo musical está subdivido en
una serie de períodos fijos, como por ejemplo la soleá, los tangos y los derivados de
ellos.
CANTES LIBRES: aquellos estilos cuyo tiempo y ritmo no están divididos en períodos
fijos y son, por ello, de compás libre o ad libitum, como por ejemplo los derivados del
fandango folclórico, excepción hecha de los fandangos de Huelva, los cantes abandolaos y
el taranto.
CANTE ALANTE: cante para escuchar. Así llamado por la posición del cantaor en el
escenario.
CANTE ATRÁS: el que se realiza para acompañar al baile. Así llamado por la posición
del cantaor en el escenario.
CEJILLA; pieza suelta, privativa de la guitarra flamenca, que aplicada
transversalmente sobre la encordadura de la guitarra y sujeta al mástil de la misma sirve
para igualar la entonación del instrumento y dar a cada cantaor su tono adecuado en
cada estilo.
CORTO: dijese del artista flamenco, sobre todo en el caso del cante, que domina pocos
estilos.
DUENDE: Léase "Teoría y juego del duende" de Federico García Lorca.
ESCOBILLA: parte de un baile flamenco en la que se produce un zapateo o taconeo
muy prolongado que va desde el sonido rítmico de los pies más sencillo al más
complejo y desde el más lento al más rápido
FALSETA: frase melódica que el tocaor ejecuta normalmente punteando, entre copla y
copla o antes del cante, dando rienda suelta a su inspiración personal.
JONDO: 'valoración subjetiva que se refiere a aquella forma de interpretar el Arte
Flamenco que posee mayor fuerza expresiva y hondura.

LAÍNA: voz aguda y vibrante, que suele prestarse al uso del falsete.
LARGO: dijese del artista flamenco, sobre todo en el caso del cante, que domina
muchos estilos.
LETRA: conjunto de los versos o estrofas que constituyen la copla flamenca. La más
habitual es la de cuatro versos octosílabos.
MACHO: estrofa, por lo general de tres versos, que se añade a ciertos cantes para
rematarlos con un aire más vivo.
MELISMA: grupo de notas sucesivas cantadas sobre una misma sílaba, a modo de
adorno o floreo vocalizado.
NATURAL: voz flamenca exenta de impostaciones y fácil al interpretar el cante.
PALOS: denominación que se aplica en lenguaje coloquial a los diversos estilos del
flamenco.
PAYO: aldeano, campesino, rudo. Procede de "payés", que tiene ese significado en
Cataluña, Valencia y Baleares. Los gitanos comenzaron a usarlo para nombrar
despectivamente a quienes no son de su raza y el término se está generalizando para
nombrar a los no gitanos.
PELLIZCO: conmoción que producen determinados cantes, toques o bailes en el ánimo
de quienes los escuchan o presencian. Suele utilizarse como sinónimo de duende o rajo.
POR ARRIBA: tono que da el tocaor al cantaor, equivalente al sonido de Mi mayor, que
se denomina así por la posición de la mano izquierda sobre el diapasón de la guitarra.
POR DERECHO: interpretación fiel y apropiada de un estilo.
POR MEDIO: tono que da el tocaor al cantaor, equivalente al sonido de La mayor que se
denomina así por la posición de la mano izquierda sobre el diapasón de la guitarra.
REDONDA: voz armoniosa y viril.
TEMPLE: quejios, jipíos o farfúlleos que el cantaor entona antes de interpretar un estilo a
modo de preparación de la voz.
TERCIO: cada uno de los versos de que consta una copla del cante.
TOQUE: acción y efecto de tañer la guitarra flamenca.

 

 

BREVE CURRICULUM
José Martínez Hernández
(Javali Nuevo, Murcia, 1957) es Doctor en Filosofía, Catedrático de Bachillerato y Profesor Asociado de la Universidad de Murcia. Ha publicado ensayos de filosofía tales como Monólogos de Narciso, La experiencia trágica de la muerte y El legado de Sócrates. Es presidente de la Asociación Flamenca de la Universidad de Murcia y ha sido durante varios años miembro del jurado del Festival Internacional del Cante de las Minas de La Unión. Ha participado en diversos congresos, cursos y conferencias sobre flamenco en Sevilla, Madrid, Málaga, Puente Genil y Murcia, sobre todo en el ámbito universitario. Ha publicado ensayos sobre flamenco en obras colectivas como El Papa flamenco (Textos en Homenaje a D. Antonio Chacón, Rito y geografía del cante, El flamenco en la cultura española, Chano Lobato, el duende, la gracia y los dones, Pequeña gran historia del flamenco y D. Antonio Piñana, una voluntad flamenca. Ha escrito un ensayo sobre la estética y la ética del flamenco titulado Poética del cante jando, que se halla inédito.

 

 


 

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